ASÍ HACEMOS MAGNÍFICA REGIÓN TRECE

Muchos nos dicen, tanto dentro como por fuera del Canal, sobre lo afortunados que somos al ser parte de Magnífica Región Trece. Piensan que es pura sabrosura viajera, sin estrés ni preocupaciones. Que se nos ve muy contentos y que pareciera no estar llevados de camello, pero la realidad dista mucho de ello.

Bueno, sí somos muy alegrones camellando juntos pero es que no tenemos opción. Si no nos apasionara esto, ya habríamos tirado la toalla. Los rodajes viajeros son los más rudos porque no sólo tienes que estar pendiente de todos los detalles técnicos, sino también de las adversidades de la naturaleza.

Toca estar atentos al guión, del aspecto físico y estético, de hacer las tomas lo mejor posible para evitar el desgaste de la repetidera… bueh, un sinnúmero de detalles que me entenderán quienes trabajan en el duro mundo de la producción audiovisual. 

Además de todas esas maromas, tienes que ver bien a dónde pones el pie para no pisar un animal vulnerable o venenoso, que el sol no te vaya a achicharrar la piel, cuidarte y cuidar a todo tu equipo, técnicamente, que llegues nuevamente con bien y completico a casa. 

La preparación es lo más importante, porque así podemos llegar a rodar de manera fluída. Estamos listos para aceptar que algunas cosas que estaban planeadas no ocurran y que las tengamos que cambiar por otras. Hemos aprendido a ser flexibles con todo. Incluso entre nosotros mismos. 

Cuando nos informan el plan de rodaje, estudiamos minuciosamente la mayor información posible sobre los lugares que visitaremos pero siempre habrá un gran porcentaje para el factor sorpresa. Leer e investigar es primordial y nunca llegamos a un lugar sin haber hecho esto con anterioridad.

Visitar poblaciones aisladas es una de las cosas que más me gustan de MRT (Magnífica Región Trece), pero eso tiende a ser un asunto que requiere de temple y muchísima planeación. Por ejemplo, el equipo de producción es el que más la guerrea en esta parte del proceso. Aunque quieran darnos el mejor hotel posible, hay pueblos en los que no existe tal cosa.

Muchas veces queremos terminar pronto porque estamos rodando desde las 4am y a veces se nos va hasta las 11pm sin tregua. Muchos de estos rodajes requieren caminatas entre 50 a 100km entre la selva, la montaña y la llanura. Imagínense eso con climas variados y rudos, con equipos al hombro. No se imaginan la felicidad cuando después de una jornada tan ardua, el director nos dice ¡Fuera del Aire!

Lo mismo pasa con la comida. Gran parte del contenido se basa en los sabores de la Región y nos ha tocado comer cuanta cosa nos pongan al frente. Una cosa es la comida que ustedes ven en pantalla y otra, la que comemos entre los rodajes o mientras estamos en carretera o en el aeropuerto. Unas veces nos va bien, y otras nos ha tocado enfrentar las gastroenteritis y el reflujo con estoica resistencia.

Para nadie es un secreto que existe la diarrea del viajero. Es una realidad latente que aceptamos con amor y echándonos la bendición. 

Sin importar lo que esté pasando, la damos toda en los rodajes. Nos negociamos las tomas para no reventarnos pero por lo general la regla es hacer todo lo mejor, optimizando como sea el tiempo y la luz del sol. 

Nuestro estudio es el paisaje colombiano, nuestras luces son el sol y las estrellas, nuestros micrófonos se la pasan sudados y todo el equipo lo llevamos a cuestas como caracoles en una carrera contra el tiempo. 

No cuento con el lujo de tener una maquilladora antes de los rodajes, como suele suceder en la televisión de estudio. Me toca resolver ese aspecto en tiempo récord entre toma y toma, cargando mi cajita de arreglitos y procurando hacer mis retoques en el menor tiempo posible, con pocos detalles y conviviendo con el sudor, con el viento frío o con el agua. 

Pero yo no llegué a esa habilidad sola. Las maquilladoras del canal me han enseñado, me han dado sus trucos y sus opiniones cuando salen los capítulos. Me guían hacia los estilos y colores que me van bien y cuáles no. Ellas no van conmigo pero yo las siento cerca cada vez que trato de emular su trabajo en la selva. 

Antes de cada rodaje, todo el plan está milimétricamente pensando pero también listo para modificarse según las dinámicas del camino, del clima y de la disponibilidad de los personajes de la Región. 

EL EQUIPO

Parte del vestuario nos lo da el canal y para mi fortuna, Paty Rodríguez, la vestuarista, sabe perfectamente qué prendas nos van mejor para defendernos en los viajes. 

En MRT hay dos presentadores, Fer Cely y yo. Al comienzo nos ponían a viajar turnados para los rodajes, pero ahora hacemos los viajes juntos. Para algunas promos o innes también nos llevan a los dos. Por esta razón, hemos sabido cuidarnos el uno con el otro para que todo salga lo más lindo y coherente posible. Le he trenzado su pelo y él me ha enseñado muchas cosas sobre la música de la Región. 

Cuando no viajamos juntos, compartimos las experiencias del rodaje, lo que nos pueda servir para el siguiente y cómo mantener un hilo conceptual entre los capítulos, exaltando nuestras fortalezas. Para ninguno del equipo es un secreto la historia de nuestra amistad, pero acá te la cuento a tí: 

En el año 2014, cuando yo trabajaba en Ruta Trece, el programa en el que yo presentaba en estudio, en vivo y que también tenía un carácter viajero, estábamos buscando a un grupo musical de la Región con una propuesta folklórica innovadora. Los Rolling Ruanas estaban iniciando una prometedora carrera y decidimos invitarlos a una entrevista. 

Ahí conocí a Fer. Era un muchacho rellenito y de ojos felices, acompañado de su grupo conformados por chicos talentosísimos y súper buena onda. Nos divertimos un montón y prometimos tenernos presente. 

Pasaron los años y por cosas de la vida, me volví a encontrar con Fer y los Rolling Ruanas en un restaurante del Polo. Eso fue en el 2020 si no estoy mal. Ambos estábamos físicamente súper diferentes. Él estaba súper delgado y yo estaba rellenita. Nos hemos reído mucho de eso. 

Cuando me presenté para la audición de Canal Trece en diciembre de 2022, cuál sería mi sorpresa cuando me encuentro con el Fer. Él también estaba participando del casting y según lo que nos habían informado, eran por duplas, por copresentadores. 

Primero tuve que audicionar con dos viejos conocidos de la tv muy talentosos y por último, me tocó con Fer. 

Fue muy gracioso porque en el corte a comerciales, cuadramos cómo íbamos a cerrar la nota. 

-¿Cierras tú? o cierro yo…- Me preguntó.

-Cierra tú, cierra tú. – Le respondí. 

Cuando nos tocó entrar, empecé y Fer debía finalizar la nota. 

-Bueno, eso fue todo por hoy aquí en… en… ay se me olvidó el nombre del programa.- Me dijo Fer.

-Ups, a mi también se me olvidó- Le contesté. 

Todos en el set se rieron y yo casi no logro reponerme de la risa. Pero por un soplo de un ángel, logramos recordarlo y salimos del aprieto. 

Esas audiciones son súper exigentes y pues la idea es hacerlo perfecto para que la selección sea un hecho. A pesar del olvido mutuo, ambos fuimos escogidos para el programa.

Cuando nos seleccionaron, conocimos al resto del equipo. Ahí conocí a Hugo Varón, que empezó siendo nuestro productor y ahora es nuestro director. Él venía de trabajar con nada más y nada menos que con la Rosa de Guadalupe en México. Ha sido una de las personas más top que he conocido en este mundo televisivo: Súper inteligente, a toda idea creativa le ve potencial y nos cuida como nadie. De cariño le decimos papá Hugo. 

Hace magia haciendo rendir los presupuestos del rodaje y resuelve hasta el más mínimo detalle de la producción. Nos deja divertirnos frente a la cámara sin olvidar los detalles puntuales que deben salir sí o sí. Y lo mejor, nos trata con mucho amor y respeto, aprovechando los talentos de todos al máximo. 

Otra cosa de Hugo es que es súper ocurrente y gracioso. Tanto que tiene un personaje por Caracol Radio llamado Anastasio, con el que se representa como un campesino tolimense con miles de aventuras jocosas. 

El equipo está en su mayoría conformado por chicos. El medio audiovisual suele ser muy así. Los rodajes viajeros tienen una parte retadora que es la dormida con tanto man junto. Pero hay una camarógrafa en el equipo que se llama Caro Piedrahita, una paisa súper ocurrente y desparpajada que llegó a sacudirnos y a alegrarnos los rodajes. 

Ella viene de proyectos como Acapulco Shore y la Venganza de los Exs. Así que la tiene clara con los planos bien marcados en situaciones inesperadas. 

Gracias a ella, me he podido sentir cómoda en muchos aspectos: me he sentido más abierta y segura con el equipo. Con Caro compartimos la obsesión por los espacios ordenados y limpios. A nuestros compañeros les sorprende el orden en el que tenemos en nuestra respectiva habitación de hotel.

El realizador Juan Lugo es un man súper alegre y muy directo en el buen sentido de la palabra. Nos pone a todos a trabajar con todo el potencial, nos exige y nos hace reír a la vez. Él es de Girardot por lo que nos hace gracia sus apuntes llenos de acento tolimense. 

Es súper consentido y no dudamos en hacerle caso en todo lo que requiere o pida. Para los realizadores es muy rudo pensar en el plano, en las tomas, en la idea general de cada in. Pero Lugo se las arregla y nos hace saber qué sirve y qué no, sin maricadas. Adoro verlos hablar con Hugo, planeando los capítulos y haciéndose bullying amoroso. 

También está Sebastián Pacheco, el asistente de cámara, con su esencia calmada pero eficiente y muy arriesgado para las tomas. Está Juan Carlos, el asistente de Producción, que está al tanto de todos los detalles y nos consiente muchísimo a todos los del equipo. Además de ser un gran profesional es un gran artista de la improvisación de rap y de reggae. De seguro lo habrás visto en el programa con sus improvisaciones. 

Nuestra libretista, Adriana Araque, es pilísima y ella es la responsable de mandarnos a lugares a los que nadie más ha llegado. La hermosa Paula Currea, la asistente de producción que nos coordina todo desde Bogotá, es más tierna que una tarta de cerezas y muy inteligente.

Los sonidistas Jeffer y Camilo, son unos guerreros se dan mañas de hacernos sonar bien y de capturar los sonidos del ambiente para darle la atmósfera auditiva a cada capítulo, en medio de parajes imposibles e indomables. 

Javier y Rochi, dos de los editores, son los encargados de darle el lenguaje y orden a todos los capítulos cuando el material llega a la sala de edición. Harry, uno de los practicantes, ha sido indispensable para sacar adelante los detalles de los rodajes y está abierto a ayudar en lo que sea.

Ricardo, el encargado de darle color y vida a los capítulos con animaciones de alto nivel y calidad; y David Rodríguez, a quien le digo de cariño Mister Músculo porque tiene un cuerpower espectacular.

LO QUE NO VES EN LA TV

Cuando llegamos a Bogotá tras el rodaje, dormimos como si no hubiera mañana. Un día entero si es posible. Esto no aplica para todos los del equipo, ya que parte de este le toca llegar directamente a ingestar material y a iniciar en contrarreloj la edición. Muchas veces los rodajes van desde muy temprano hasta que saquemos adelante todos los capítulos que hay que entregar. 

A veces nos coge el agua, a veces nos abrasa el sol. A veces no nos podemos ni bañar, como en el rodaje de Guainía en el que tuvimos que tener la misma ropa por 3 días y no logramos bañarnos en 2 días. 

Lo lindo de esa anécdota, fue cuando logramos por fin bañarnos y lo hicimos juntos en las aguas del Río Inírida. Llegamos al acuerdo grupal de no enfadarnos por los olores o avergonzarnos por nuestros cuerpos reales y guerreros.

Nos aceptamos tal cual y ese amor incondicional como equipo te lo mostramos en la pantalla. Yo sólo te cuento esto para que cuando nos veas, sepas lo que pasa detrás de todo eso, que conozcas al equipo que hace posible todo esto, del compañerismo y la intimidad que nos ha tocado tener porque realmente no tenemos opción. 

Pero el factor humano no llega hasta ahí. Es hermoso llegar a los pueblos y recibir todo el afecto de sus pobladores. De que reconozcan el logo y el nombre del programa, de que nos abran la puerta de sus casas, nos muestren sus talentos y estén dispuestos a exponer lo que los hace auténticos. Ellos también nos cuidan y nos recomiendan lugares. 

Una cosa es hacer la investigación previa y otra muy diferente estar allá. Es como si cada lugar se nos mostrara de manera honesta cuando nos atrevemos a poner un pie en su tierra. Siempre salimos de esos pueblos transformados y sin ser los mismos de antes, para bien. 

Nos quedamos con la sensación de querer volver porque realmente no alcanzamos a mostrar todo lo que tienen para ofrecer. Es cuestión de tiempo y sólo le pedimos a la vida que nos de mucho más para alcanzar a mostrarlo todo. 

Sólo me queda agradecerte por vernos, agradecer a las directivas del Canal por darnos la oportunidad de hacer lo que hacemos, agradecer a Dios por abrirnos los caminos y despejar el cielo para dejar volar nuestra imaginación. 

Amamos lo que hacemos, hacer el esfuerzo y el trabajo necesarios para que sonrías junto a nosotros es nuestra prioridad. Gracias por ver el programa y por ver en general Canal Trece, el canal que muestra la esencia real de la Región y que nos ha hecho no sólo explorar sus tierras, sino a nosotros mismos, dentro de nuestros propios corazones.

Aún me queda mucho por mencionar, pero dejaré los capítulos de MRT por aquí en los que mostramos parte del equipo y contamos cómo se hace el programa.

Magnífica Región Trece Capítulo 52.
Magnífica Región Trece Capítulo 53.

ASÍ EMPACO PARA LOS RODAJES

  1. Gaviscon, para el reflujo y las comidas que puedan sentar un poco pesado. 
  2. Bisbacter, por si hay cuadro de intoxicación con diarrea y vómito. Muy efectivo. 
  3. Vitamina C, para aumentar las defensas y hacerle frente a los cambios abruptos de clima. 
  4. Muchos pares de medias y muchos cucos, por lo general me toca usar más de 7 pares en cada rodaje. El sudor, el agua y el barro son cosa brava. 
  5. Zapatos de trekking: En el capítulo de San José del Guaviare ni Caro ni yo llevabámos zapatos adecuados y nos caímos en las rocas sin consecuencias graves. 
  6. Protector solar, mucho protector solar. 
  7. Repelente: Hugo tiene una fórmula de repelente infalible, porque nos dimos cuenta de que los que venden comúnmente en las droguerías, no nos funcionan. No tienes idea de los moscos tan agresivos que hay en las entrañas de nuestra linda Colombia: Traspasan hasta la ropa. La fórmula, compartida directamente por parte de Hugo, es la siguiente: “Menticol (ojalá del azul), Alcanfor (1 pastilla por frasco de menticol), Domeboro ( 1 sobre por frasco de menticol), Tabaco (puede ser cualquiera), Chimó (cuando encontramos le ponemos uno completo), Clavos de olor (un puñado), Aceite Johnson (lo equivalente a una cuchara dulcera por frasco de menticol). Se deja todo en el frasco de menticol (ojalá de un día para otro) y si alguno del equipo, tiene medias pagando por ahí, se utilizan como colador (para evitar que se taponée el spray del menticol). Luego se deja secando la media en el mismo lugar donde la encontramos. Y listo ✔️
  1. Más de 10 cambios de vestuario. 
  2. Una lonchera llena de maquillaje a prueba de agua. 
  3. Plancha para el pelo, pero sólo me alcanzo a planchar el flequillo porque no me da el tiempo para tener el pelo totalmente liso. Además estoy en contacto con agua constantemente y no me permite mantener el pelo planchado. 

¿Tú qué llevarías si tuvieras que hacer un rodaje de estos? Coméntame aquí abajo y te leeré. 

Un abrazo viajero y gracias por leer. 

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